28 de junio de 2011

Y el cine mostró su "orgullo"...

Por Catalina Arca García  (@CataArca)


Un día como hoy, pero de 1969, un grupo de personas homosexuales se enfrentó con la Policía en en el bar Stonewall de Nueva York. Este enfrentamiento marcó un antes y después en la lucha por los derechos civiles de la comunidad gay, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

Por ello, cada 28 de junio los movimientos LGBTT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Trans) salen a las calles a reclamar igualdad, tolerencia, no discriminación, entre otras cosas. A gritar que están orgullosos y orgullosas de ser quiénes son, sin importar la orientación sexual ni la identidad de género.

Y el cine también retrató esta lucha desde dos historias diferentes, pero con el mismo mensaje: a pesar de que la intolerancia no tenga edad ni época, lo único importante es seguir de pie y luchar por lo que es justo.

Como así lo demostró Sean Penn en la piel de Harvey Milk, el primer hombre abiertamente gay que llegó a un cargo político en Estados Unidos. El film retrata el camino político que recorrió Harvey hasta convertirse en concejal en 1977, puesto que dejó once meses más tarde cuando Dan White, también concejal de San Francisco, lo asesinó de cinco balazos.



 
Milk es una pelicula del 2008, dirigida por Gus Van Sant, quien logra crear una excelente composición a través de las imágenes de archivo que rescató de las personas cercanas de Milk, sin por ello dejar de mencionar la emocionante actuación de Sean Penn. En otras palabras, una película para ver, volver a ver, llorar y reflexionar hasta qué punto llega la intolerancia en la sociedad.


Y en la misma línea de reflexión también se encuentra “Philadelphia”, de la mano de Tom Hanks en el papel de Andrew Beckett, un abogado joven y prometedor, que trabaja para una firma de abogados muy prestigiosa en la ciudad donde se declaró la Independencia de los Estados Unidos. Tras un confuso episodio en el cual Hanks, un Beckett cada vez más y más enfermo, casi pierde un archivo importante de una demanda, es despedido de la firma. Aunque en principio el argumento recae en la imcompetencia por aquél episodio, el portagonista sabe que es por otro motivo.




La película fue dirigida por Jonathan Demme y es del año '93. El film recorre el camino que decide tomar Beckett al demandar a la firma que lo echó por homosexual y por haber contraido el virus del SIDA. Recorrido que nos vuelve a demostrar que la discriminación está en todos los ámbitos sociales y a pesar de ello, no hay que bajar los brazos para luchar por lo que es justo y nos corresponde como seres humanos. Mensaje que puede aplicarse a cualquier tipo de lucha.


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